El impacto de la tecnología en la salud ha generado un intenso debate entre científicos, profesionales de la salud y responsables políticos. Si bien las innovaciones tecnológicas han transformado positivamente la atención médica, también existen preocupaciones sobre sus efectos en el bienestar físico y mental, especialmente en niños y adolescentes.
🧠 Desafíos en la investigación científica
Amy Orben (Universidad de Cambridge) y J. Nathan Matias (Universidad de Cornell) señalan que la ciencia actual enfrenta dificultades para evaluar con rapidez y precisión los efectos de las tecnologías digitales en la salud. En un artículo publicado en Science, proponen acelerar la investigación sin comprometer el rigor científico mediante estrategias como:El País
- Recopilar datos sobre incidentes tecnológicos en registros oficiales.
- Considerar riesgos potenciales incluso sin pruebas causales concluyentes.
- Realizar estudios simultáneos para obtener resultados más rápidos.ElHuffPost+3El País+3Cadena SER+3
- Crear listas de tecnologías preocupantes, similar a lo que se hace con productos químicos.El País
Critican que las grandes empresas tecnológicas priorizan beneficios económicos sobre la salud pública y a menudo prefieren no conocer los riesgos reales de sus productos. El País
📱 Efectos físicos y mentales del uso tecnológico
El uso prolongado de dispositivos electrónicos puede provocar problemas musculoesqueléticos, como dolor en el cuello, la espalda y las extremidades, debido a malas posturas al mirar pantallas o jugar videojuegos. Hospital San Juan de Dios
Además, el uso excesivo de redes sociales y dispositivos digitales se ha asociado con impactos en la salud mental, incluyendo ansiedad, depresión y trastornos del sueño. Estos efectos son especialmente preocupantes en adolescentes, quienes están en una etapa crítica de desarrollo.
🧪 Propuestas para avanzar
Para abordar estos desafíos, se sugiere:
- Establecer colaboraciones entre científicos, responsables políticos y la sociedad para actuar con anticipación y responsabilidad en un entorno de rápida innovación tecnológica.
- Implementar medidas de precaución basadas en la evidencia disponible, incluso si aún no se cuenta con pruebas concluyentes.
- Fomentar la educación digital y la alfabetización mediática desde edades tempranas para promover un uso saludable de la tecnología.
En resumen, mientras la tecnología ofrece oportunidades significativas para mejorar la salud, es crucial abordar sus posibles riesgos mediante una investigación científica ágil y colaborativa, políticas públicas informadas y una conciencia social sobre el uso responsable de las herramientas digitales.
